Muchas decisiones financieras parecen inofensivas en el momento: solo cuatro pagos, protección contra sobregiros o un bono gratuito.
Pero la forma en que se presentan los productos puede cambiar por completo nuestra manera de pensar sobre cómo gastamos el dinero.
En este artículo, exploro cómo los bancos y las compañías financieras utilizan la psicología del comportamiento para influir en las decisiones de los consumidores, y por qué comprender esos patrones es importante para cualquiera que intente acumular riqueza desde una edad temprana.
