He visto un patrón consistente cuando se trata de crear riqueza.
No se trata de complejidad. No se trata de elegir la acción perfecta. Se trata de comprender una ventaja que disminuye con cada año que esperas.
He aquí una comparación sencilla que replantea cómo los adultos jóvenes deberían pensar acerca de la inversión.
