Si alguna vez te has sentido dividido entre los métodos de bola de nieve y avalancha, aquí está el secreto: ¡no tienes que elegir!
Usa primero el método de la bola de nieve para conseguir ganancias tempranas y aumentar la motivación. Luego, cambia al método de la avalancha para reducir drásticamente el interés y acelerar el plazo de amortización.
A veces la mejor estrategia no es “una u otra”: es “ambas”
