Existe mucha expectación (y temor) en torno al auge de las hipotecas a 50 años. Las cuotas más bajas suenan muy bien, pero las cifras a largo plazo cuentan una historia muy diferente.
Aquí te explicamos cuándo este tipo de préstamo podría tener sentido y cuándo podría costarte cientos de miles a lo largo de tu vida.
