Desde tarjetas de crédito hasta el sistema de pago a plazos, los sistemas de pago están diseñados para que resulten sencillos. Pero esa facilidad conlleva consecuencias conductuales que la mayoría de la gente pasa por alto.
Esta infografía explica cómo estos sistemas influyen en las decisiones de gasto y transforman nuestra percepción del coste en las compras cotidianas.
